← Volver al blog Extranjería

¿Puedes perder la nacionalidad española por usar otra?

Usar voluntariamente otra nacionalidad incompatible puede hacerte perder la española. Te explicamos cuándo ocurre y cómo recuperarla.

Muchas personas que tienen doble nacionalidad o que han adquirido la de otro país no saben que, en determinadas circunstancias, ese paso puede suponer perder la nacionalidad española. No es algo que ocurra de forma automática en todos los casos, pero sí es una realidad que conviene conocer para evitar sorpresas.

¿Cuándo puede perderse la nacionalidad española?

El Código Civil español establece que quienes hayan adquirido voluntariamente otra nacionalidad pueden perder la española si esa otra nacionalidad es incompatible con ella. Esto afecta, con carácter general, a personas que no son originariamente españolas (es decir, que obtuvieron la nacionalidad española por residencia, opción u otras vías) y que luego usan o ejercen de forma voluntaria una nacionalidad extranjera incompatible.

La clave está en dos conceptos:

España tiene acuerdos de doble nacionalidad con varios países latinoamericanos, lo que significa que los nacionales de esos países que se naturalizan españoles no pierden automáticamente su nacionalidad de origen, ni viceversa. Pero fuera de esos convenios, la situación cambia.

Usar voluntariamente un pasaporte extranjero incompatible puede costarte la nacionalidad española sin que te hayas dado cuenta.

¿Qué significa «usar» otra nacionalidad?

Este es el punto que genera más dudas. No basta con tener otro pasaporte guardado en un cajón. El problema surge cuando se ejercita de forma activa esa otra nacionalidad: viajar con ese pasaporte de manera habitual, presentarse ante autoridades extranjeras como nacional de otro país, inscribirse en registros consulares como ciudadano de ese Estado, etc.

Cada caso tiene sus particularidades, por eso es importante analizar la situación concreta antes de sacar conclusiones.

¿Qué pasa si ya has perdido la nacionalidad española?

La buena noticia es que la nacionalidad española se puede recuperar. El Código Civil prevé esta posibilidad, aunque el proceso requiere cumplir ciertos requisitos y seguir un procedimiento formal ante el Registro Civil.

Con carácter general, para recuperar la nacionalidad española será necesario:

  1. Tener residencia legal en España. En algunos casos existen excepciones, pero la residencia es el punto de partida habitual.
  2. Declarar la voluntad de recuperar la nacionalidad ante el Registro Civil.
  3. Inscribir la recuperación en el Registro Civil una vez aprobada.

En determinadas situaciones —por ejemplo, si la pérdida se produjo durante la minoría de edad o bajo ciertas circunstancias especiales— pueden existir vías simplificadas. También hay supuestos en los que el Gobierno puede dispensar el requisito de residencia. Por eso, no conviene intentar el trámite solo sin revisar antes cuál es exactamente tu situación.

¿Y si nunca supiste que podías perderla?

Es más habitual de lo que parece. Muchas personas adquieren otra nacionalidad por trabajo, por matrimonio o por vínculos familiares sin ser conscientes de las consecuencias que eso puede tener sobre su nacionalidad española. En esos casos, lo primero es averiguar si la pérdida realmente se ha producido, porque no siempre ocurre y no siempre es definitiva.

Consultar con un abogado especializado en extranjería y nacionalidad es el primer paso para aclarar tu situación real y decidir cómo actuar.

En Cónsul Jurídico somos especialistas en Nacionalidad y Extranjería y atendemos a personas de toda la provincia de Huesca y sus alrededores. Si tienes dudas sobre si has perdido la nacionalidad española o quieres saber cómo recuperarla, contáctanos para una primera consulta gratuita. Analizamos tu caso sin compromiso y te orientamos sobre los pasos a seguir.

¿Tu caso es parecido? Hablemos.

Cuéntanos tu situación. La primera consulta es gratuita y sin compromiso.

Primera consulta gratuita

Este artículo tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. La aplicación al caso concreto depende de sus circunstancias. Para valorar tu situación, consulta con un profesional.