A finales de junio de 2026, el Gobierno aprobó con carácter urgente una serie de medidas relacionadas con la jubilación parcial anticipada del personal laboral de las Administraciones Públicas. El Congreso de los Diputados acaba de convalidar ese decreto-ley, lo que significa que las medidas seguirán en vigor y tendrán continuidad.
Si trabajas en una administración pública como personal laboral —es decir, con contrato de trabajo y no como funcionario de carrera— o si tienes a alguien cercano en esa situación, esta noticia puede interesarte.
¿Qué es la jubilación parcial anticipada?
La jubilación parcial anticipada permite a un trabajador reducir su jornada laboral antes de llegar a la edad ordinaria de jubilación, percibiendo al mismo tiempo una parte de su pensión. En muchos casos, la empresa o la administración contrata a otra persona para cubrir la parte de jornada que deja libre el trabajador que se jubila parcialmente. A esa figura se la conoce como contrato de relevo.
Hasta ahora, el acceso a esta modalidad en el ámbito de las administraciones públicas tenía ciertas particularidades y limitaciones respecto al sector privado. Este decreto-ley busca precisamente facilitar y regular mejor ese acceso para el personal laboral público.
¿A quién afecta esta medida?
Las personas que pueden verse más directamente afectadas son:
- Trabajadores con contrato laboral en ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas u organismos públicos.
- Empleados que se acercan a la edad de jubilación y quieren explorar una salida gradual de la vida laboral.
- En el caso concreto de las Illes Balears, el decreto también introduce un complemento de insularidad, una medida específica para compensar las condiciones particulares de trabajar en un territorio insular.
¿Qué deberías tener en cuenta?
Si eres personal laboral de una administración y estás pensando en acogerte a la jubilación parcial, hay varios aspectos que conviene valorar antes de dar ningún paso:
- Los requisitos de edad y cotización. Con carácter general, acceder a la jubilación parcial anticipada exige cumplir ciertos años cotizados y estar dentro de un rango de edad determinado. Estos requisitos pueden variar según la normativa aplicable en cada momento.
- El convenio colectivo o acuerdo aplicable. En el ámbito público, las condiciones concretas pueden estar recogidas en convenios colectivos del sector. Es importante revisarlos.
- El impacto en la pensión futura. Jubilarse parcialmente antes implica recibir una pensión parcial durante ese período, pero también puede afectar al cálculo final de la pensión completa. Conviene hacer números con calma.
- La figura del relevista. Para que la jubilación parcial funcione, la administración debe poder contratar a alguien que cubra la parte de jornada liberada. No siempre es automático.
¿Y si trabajo en el sector privado?
Esta normativa se dirige específicamente al personal laboral de las administraciones públicas. Si trabajas en una empresa privada, la jubilación parcial se rige por la normativa general del Estatuto de los Trabajadores y la Seguridad Social, que tiene sus propias condiciones. En cualquier caso, las reglas son distintas y merece la pena analizarlas por separado.
Lo que sí es común a todos los trabajadores es que planificar con tiempo la transición hacia la jubilación —sea parcial o total— puede marcar una diferencia importante tanto en la calidad de vida como en la cuantía final de la pensión.